Dobles

Dobles

Aggtelek, Llobet & Pons

05 / 04 / 19  -  31 / 05 / 19 // BCN
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Hay veces en que la literalidad de un título es capaz de ofrecer una intensidad discursiva que, quizás, otro tipo de enunciado - digamos, más sofisticado – no podría conseguir. Dicho de otro modo, a veces, la descripción y la objetividad permiten un nivel de expectativa y reflexión mucho mayor que la pretensión conceptual en el uso del lenguaje. Dobles, la exposición-diálogo entre Aggtelek y Llobet i Pons para Espai Tactel Toormix sería uno de estos casos. 
 
De entrada, “dobles” nos remite a esos deportes de entidad individual – el tenis, el ping-pong… - que mantienen una modalidad en parejas. En dicha situación, dos personas juegan, o más bien compiten, con otras dos personas. Se trata por tanto de una puesta en escena de cuatro deportistas que, de hecho, mantiene una gran similitud con lo que ahora ocurre en el espacio expositivo de Tactel. En sala, nos encontramos ante una partida que implica a dos parejas de artistas que decidieron trabajar juntos, y tener así una presencia nominal que reivindicase el dúo por encima de lo individual: Aggtelek (Xandro Vallès y Gema Perales) y Llobet i Pons (Jasmina Llobet i Lluis Fernández Pons).   
 
Sin complicarse la vida, pero afinando al máximo en metodologías de trabajo compartido, el título de la muestra incide en la intensidad del binomio artístico mediante dos propuestas que ponen en relación la mayor afinidad que une a estos cuatro artistas: el carácter lúdico de la práctica artística y su capacidad para activar, tensar y poner en crisis nuestra relación con el arte. Así, el juego - y por tanto la vivencia compartida según una serie de complicidades – tiene un papel principal en Dobles. Por un lado, desvela la flexibilidad de sus procesos de investigación y formalización; por el otro, manifiesta un deseo de conexión con la vida cotidiana que, voluntariamente, se aleja de cualquier fórmula de cripticismo. Dobles no agasaja ni engaña. Simplemente se muestra como lo que es: una serie de dibujos (Aggtelek) y una serie de objetos (Llobet i Pons) dispuestos en el espacio con la voluntad de conectar - eso sí, desde motivos distintos – con aquellas personas que visitamos la exposición. 
 
En primer lugar, los 300 dibujos de Aggtelek revisan la historia del arte a través de sus principales artífices; es decir, los artistas más destacados e icónicos de la historia, pero lo hacen a través de un enfoque inesperado, paródico: un primer plano de sus genitales. De este modo, nuestro conocimiento sobre cada uno de ellos entronca con la traducción especulativa que llevan a cabo. El sexo femenino o masculino del artista como posible activador de su personalidad, o de su obra, o de su vida. Al fin y al cabo, un cúmulo de detalles políticamente incorrectos que magnifican la intimidad, la sexualidad y las cuestiones de género para reivindicar una aproximación libre, radical y desobediente ante el peso de la historia y el canon en arte. Como apuntan ellos mismos, el mensaje se mueve entre “Picasso es la polla o, más bien, ¿nos importa una polla?”.
 
Por su lado, Llobet i Pons continúan con sus investigaciones en torno al objeto a través del círculo y la conexión trenzada de cosas pertenecientes a lo cotidiano. Una poética cotidiana y lúdica donde la noción de construcción se presta a nuevos usos disfuncionales que se reivindican a sí mismos desde la anulación consciente de su función original. Siguiendo por tanto un efecto cadena que remite a la acción humana – pienso por ejemplo en el gesto poderoso y simbólico de unir nuestros cuerpos para no dejar pasar – Llobet i Pons ensayan posibles coreografías derivadas de la materialidad más intrascendente de nuestro día a día; una peformatividad del objeto que invita a la fantasía, y casi a la mística desde lo anodino. 
 
Para acabar, simplemente señalar una preciosa coincidencia que une, quizás más que otras veces, el trabajo de los artistas con el de otras posiciones implicadas en el arte, en este caso los propios galeristas. Por extensión, por complicidad, por biografía, Dobles incorpora también en la trama argumental de la muestra al dúo formado por Ismael Chapazz y Juanma Menero. El dúo Táctel. Además, la potencia del binomio sigue ampliándose con Ferran Mitjans y Oriol Armengou, el dúo Toormix. 
 
Sentimental y profesionalmente fieles a la noción de lo doble, tanto artistas como galeristas y diseñadores apuestan aquí por convertir el espacio expositivo en una grata situación de encuentro íntimo entre unos contenidos y una presencia externa, distanciada: cada uno de nosotros, cada una de nuestras fascinaciones o nuestras manías ante la idea de arte. Y ahí es también donde se multiplica la partida. 

David Armengol 

#DoblesTactelToormix