Contact / Together Again

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Antoine et Manuel, Diego del Pozo, Juan Hidalgo, Michael Roy, Fito Conesa, David Wojnarowicz, Group Material, Kay Rosen, Lucia Egaña Rojas

17 / 09 / 21  -  07 / 01 / 22 // BCN
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Contact / Together Again. Políticas Poéticas del VIH.

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Discontinuidades durante una crisis de representación.

Vivimos en una sociedad en la que se nos ha enseñado que el peligro siempre habita fuera de nosotros, el infierno se ubica en la alteridad y el verdadero significado de canibal, como señalaba Alberto Cardín en Dialéctica y canibalismo, es, en realidad, vecino. Los cambios culturales han propiciado una mayor o menos distancia de la otredad. Por ejemplo, durante décadas vivimos la ilusión de que el peligro vendría del espacio exterior, algo ajeno y lejano que simultáneamente nos espantaba y anhelábamos. De este modo, durante el periodo conocido en occidente como Guerra Fría, convivía esta ilusión del invasión y contacto extraterrestre con otra amenaza mucho más próxima y aparentemente inocua, el lenguaje adoptando la figura de un virus. Aunque puede que su convivencia no fuese excluyente.

"The basic nova technique is very simple: Always create as many insoluble conflicts as possible and always aggravate existing conflicts—This is done by dumping on the same planet life forms with incompatible conditions of existence—There is of course nothing "wrong" about any given life form since "wrong" only has reference to conflicts with other life forms—“
William S. BURROUGHS, The Ticket That Exploded, 1962

"I think he's in some kind of pain
I think it's a pain cry."
And I said: "Pain cry?
Then language is a virus.”
Laurie ANDERSON, Language is a Virus (From Other Space), 1986


Las palabras son peligrosas, configuran nuestra forma de vernos y entender lo que nos rodea, pero los nombres, esos son letales y están inscritos en nuestros cuerpos. El nombre del dios Ra, dado por su padre y su madre, estaba oculto en su cuerpo desde su nacimiento, al revelárselo a Isis esta se vuelve todopoderosa. Dejar nuestros nombres a merced de otras personas nos convierte en vulnerables, dejar que sus palabras se infiltren en nosotros nos reconfigura, acercándonos a la idea que otros tienen de nosotros. Estas son algunas de las revelaciones que volvieron a hacerse evidentes a raíz de la aparición del VIH.

Si utilizo un término tan vinculado a lo sagrado cómo revelación lo hago desde la certeza de que el tabú es el que legitima la agresión. Al asimilarlo y renegociar con él, incorporando nuevos vocablos a fin de hacernos inteligibles, lo que provocamos es una nueva percepción de nuestra realidad que intentamos domesticar.

Julia Kristeva, que recoge el mito del nombre de Ra en Le Langage, cet inconnu (1969), también apunta que en “ciertas tribus del oeste de Victoria, los tabúes exigen que el hombre y la mujer se hablen mutuamente en su lengua a la vez que comprenden la del otro y sólo podrán casarse con una persona de distinto idioma.” Aproximarse, puede que aprender a amar, desde el desconocimiento de los códigos y la voluntad de aprenderlos. Puede que por esa necesidad de traducción firmase originalmente esta obra como Julia JOYAUX.

Otro ceremonial, como el que propone Juan Hidalgo en un otoño milanés de 1974: “PARA ACOSTUMBRAR DOS CUERPOS A AMARSE (…) de pie, un cuerpo frente al otro. en la habitación (cerca) una gran cama y penumbra.” La proximidad y la anticipación previa al contacto.

“Comprenez-moi il me faut à tout prix
Rejoindre mon amour dans la galaxie
Contact”
Serge GAINSBOURG, Contact, 1968


El encuentro de dos realidades, la colisión de cuerpos, culturas e identidades, ¿en qué momento deja de ser un acto de amor y pasa a convertirse en una alarma? Los besos, la presión de una piel contra otra, el descubrir mediante otros sentidos, conocimientos hápticos, olfativos o incluso gustativos -Douglas Crimp se lamentaba de las generaciones que desconocían el sabor del semen-. Puede que la aprensión se haya desplazado, nuestra vivencia de “la epidemia del SIDA” ha cambiado, aunque se ha resonado de nuevo al surgir “la pandemia de la COVID”. Es curioso cómo asumimos la jerarquías y el género, quién decidió diferenciar el género de dos enfermedades, de qué manera se determino el alcance de ambos virus, según la denominación que se nos ha trasmitido el VIH estaba “restringido a un país” según la definición que la RAE nos trae de epidemia. Puede que las fronteras de esa nación no sean geográficas o que el VIH fuese un virus que, según la etimología de pandemia, no afectase a “todo el pueblo”. También es posible que la culpa vuelva a recaer en la Historia, en sus pliegues y exclusiones.

“So what’s your story, kid?”
Matthew LOPEZ, The Inheritance, 2018
BASEMENT (Barcelona)

“Over here!
Can't you see where memories are kept bright?“
Kate BUSH, The Ninth Wave, 1985


El 18 de mayo de 1981 un periódico gay, The New York Native, publica la primera historia sobre lo que al año siguiente sería denominado VIH/ SIDA. Hemos oido este relato, que obvia la aparición de los primeros casos en humanos en el continente africano mas de dos décadas antes, aún así persistimos en afirmar, en occidente, una convivencia de cuarenta años con esta crisis sanitaria que ha transformado las políticas sociales y afectivas, señalando a unos grupos de población como culpables mientras se invisibilizaba a otros colectivos. Hemos visto y vivido cambios y evoluciones en los modos de abordar la cuestión y, aparentemente, poseemos distancia para reescribir la Historia. ¿Existen maneras de gestionar esta herencia traumática, de olvidar nuestros aprendizajes y asunciones sobre el VIH? ¿Cómo podemos abordar estas políticas y poéticas desde al ámbito artístico?

“Carrying es en mi memoria como los pasos que yo no di, como esas líneas que no se sabe donde fueron pero que siguen sucediéndose una tras otra en un imprevisible devenir.”
Pepe ESPALIU, Una acción en el SIDA, 1993

“Is is my hope, as it was William’s, that identification of some of these terms might contribute “not resolution but perhaps, at times, just that extra edge of consciousness. Ina a social history in which many crucial meanings have been shaped by a dominant class, and by particular professions operating to a large extent within its terms, the sense of edge is accurate. This is not a neutra review of the meanings.”
Jan Zita GROVER, AIDS: Keywords, 1987


Las citas anteriores están extraídas de dos de las primeras publicaciones artísticas dedicadas a la crisis del VIH: el número 6 de la revista ATLANTICA, publicada por el CAAM en 1994, que tenía como portada una imagen de Carrying, la acción realizada por Pepe Espalíu en Madrid dos años antes y como contraportada una acción fotográfica de Juan Hidalgo, Rosa, espejo y condón, de 1980. En el ámbito anglosajón fue la revista October, editada por MIT Press en 1987, este número 43 se llamaba AIDS: Cultural Analysis / Cultural Activism. Es interesante la necesidad de la creación de un glosario situado en el que incluir nuevos términos, como PWA, redefinir otros -familia, condena, población general,…- aunque sorprende la ausencia de palabras que, lamentablemente se incorporarían al discurso, como serofobía.

Este intento de crear y ajustar el lenguaje se extendió a los discursos plásticos y visuales, aunque la propia comunidad artística fue consciente de su ineficacia:

“WITH 42,000 DEAD
ART
IS NOT ENOUGH
TAKE
COLLECTIV
DIRECT
ACTION
TO END
DE AIDS
CRISIS”
Gran Fury, Art Is Not Enough, 1988


Mientras, otros colectivos, como ACT UP o Group Material, buscarían aplicar sistemas de participación en reflexiones, acciones y exhibiciones sobre el impacto del SIDA. Incluso el MOMA se sumó a otras trescientas instituciones y espacios autosugestionados para celebrar A Day Without Art el 30 de noviembre de 1989, el que un miembro de Visual AIDS, Philip Yenawine, fuese el director del departamento educativo de esta institución facilito esta invasión de un museo que el propio Yenawine definía como “apolítico y desinteresado”. Y estas acciones siguieron… incluso se exhibió “A Space without Art” en 1991, en la que participaron los seis departamentos curatoriales.

Frente a ese espacio, neutro y vacío en su conmemoración, otro museo neoyorkino exponía el proyecto AIDS Timeline de Group Material, en el que obras, fechas y datos convivían generando espacios historiográficos en los que crear una educación visual y política. Esta tensión entre la imposibilidad de representar y la búsqueda de otros modos de mimesis se mantenía gracias a voluntades y compromisos de acción. En los que se involucrarían agentes culturales de ámbitos tan diversos como el Pop.

“Like a virus needs a body
As soft tissue feeds on blood
Some day I'll find you, the urge is here”
BJÖRK / SJON, Virus, 2011

“There are times when I feel you smile upon me, baby
I'll never forget”
JANET JACKSON, Together Again, 1997


La colectivización de las acciones y los modos de participación cambió, como nuestros cuerpos, o al menos la forma de percibirlos. Así que era lógica la búsqueda de una transformación en el cuerpo social. 

Los afectos y relaciones, así como la necesidad de conformar comunidades y generar relatos múltiples y poliédricos que incorporasen las distintas voces afectadas y atravesadas por esta revolución. 

Los modos de acción y los relatos, cómo ya había anticipado Foucault, se vieron atravesados por nuestros mecanismos de autocontrol y permitimos la invisibilización la subordinación de discursos y la fragmentación. Mientras nuestro día sin arte fue asimilado por un día sin presencia o, cuando menos, una presencia desdramatizada. De este modo el mural Todos juntos podemos parar el sida, que Keith Haring realizó en 1989 en Barcelona, este desaparecía ante necesidades sociales mas licitas como las que la ciudad exhibió en 1992. 

Así que en ese discurrir de genealogías e historias, pandemias y duelo, alarmas sociales y señalamiento, afectividad y contagio, alianzas e invisibilización nos desplazamos, casi guiados por el peso de esa herencia y la desaparición de muchas de nuestras vivencias como colectivo vulnerable, que para el resto de la ciudadanía significa vecino hasta que ellos mismos empiezan a sentir el peligro. 

Eduardo García Nieto / Co-Comisario 

ARTISTAS
Antoine et Manuel (Antoine Audiau (born 1964 in Paris, France) y Manuel Warosz (born 1965 in Clermont-Ferrand, France) 
Fito Conesa (Cartagena, 1980) 
Lucia Egaña Rojas (Münster, Chile, 1979) 
Group Material (New York, USA, 1979-1996) 
Juan Hidalgo (Las Palmas de Gran Canaria (1927-2018) 
Diego del Pozo (Valladolid, 1974) 
Kay Rosen (Corpus Christi, Texas, 1943) 
Michael Roy (La Rochelle, Francia, 1973) 
David Wojnarowicz (New Jersey, USA, 1954 - New York, USA, 1992)

AGRADECIMIENTOS
Artistas, Galería Adora Calvo, P.P.O.W. Gallery y a las personas que han permitido que esto sea posible.

#contacttogetheragain